miércoles, 30 de noviembre de 2011

Un rostro


No podríamos asegurar si la mujer que nos mira sonríe con los ojos y con todo el rostro. O si expresa una tristeza honda a través de su sonrisa. Puede ser que sus ojos nos estén expresando una cosa (¿qué?) y el resto de la cara otra... Mira, ciertamente, con amabilidad cansada.
Porque toda ella revela una fuerte mezcla de cansancio y resistencia que nos la hace cercana, difuminando el relativo exotismo que para alguien pudiera sugerir su vestido.
Es difícil que al acercarnos a una persona podamos seguir considerándola "exotica", es decir: extraña, forastera, insólita, extranjera...Es difícil no ver todo lo básico que tenemos en común. Es difícil, por ejemplo, no entender la ambigüedad sincera de esa sonrisa y no sentir la  fatiga y la fuerza que irradia esta mujer que ha hecho un descanso en su cansancio para acompañarnos.

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