martes, 25 de octubre de 2011

Texturas





¿Qué mente humana sería capaz de crear un animal semejante? ¿Podría alguien imaginar una cabeza como la de  este rinoceronte? . Si no fuera por la vida que asoma por el orificio rodeado de surcos profundos, parecería una  roca más. ¿Y la piel?  El barro seco acentúa la dureza y su aspecto de coraza  haciendo de ella  un muestrario de texturas y pliegues. Una coraza de mil dibujos cuarteados que aparecen y desaparecen en profundos desfiladeros. El cuerno frontal  da la impresión de ser una prolongación de ese escudo defensivo, una parte más de esa piel desnuda y rígida...

Pero, según algunas hipótesis -contradictorios humanos-, este impresionante  y rocoso mamífero está en el origen del mito del grácil unicornio. ¡Quién sabe lo que vieron los antiguos griegos -que  están en el origen de la formación  del mito-, en tierras indias!

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